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2. LA NOMENCLATURA ADUANERA. EL ARANCEL ADUANERO COMUNITARIO. EL TARIC

 

El término TARIC significa “Arancel Integrado de las Comunidades Europeas”.
El TARIC, como concepto, se puede definir como el instrumento que sirve de apoyo al sistema de gestión y cuya finalidad es determinar qué legislación aduanera comunitaria debe aplicarse a las importaciones y a las exportaciones, mediante la integración en un solo instrumento del mayor número posible de medidas que puedan tener relación con el despacho de aduanas.
La política comercial comunitaria emplea mecanismos para regular sus intercambios comerciales con terceros países. Mecanismos que tienen su base esencial en la política arancelaria, en el régimen general de importación y de exportación, en los regímenes especiales, en las medidas de defensa comercial y en el sistema de preferencias generalizadas y los acuerdos con distintos países. Para el desarrollo de las medidas de política arancelaria, el instrumento que se manifiesta como vital es el “arancel exterior comunitario”, que los miembros de la Unión Europea, al unísono, aplican a los productos procedentes de terceros países.
No debemos confundir el arancel o tarifa integrada comunitaria con el llamado “arancel aduanero común” de la Unión Europea, ya que el TARIC sobrepasa el marco de un arancel de aduanas y, aprovechando la estructura del arancel, mediante el clásico sistema de clasificación de mercancías, se asignan subdivisiones y a ellas se imputan los impuestos que les afecten.

9.2.1 EL ARANCEL ADUANERO COMÚN
El arancel aduanero común, según el artículo 4 del Reglamento(CEE) nº 2658/87, estará compuesto por la nomenclatura combinada, con los tipos de derechos y los otros elementos de percepción correspondiente. Tipos de derechos tanto convencionales como los aplicables a las mercancías importadas originariamente de países que sean partes contratantes del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, o con aquellos con los que la Unión Europea haya concluido acuerdos en base a la cláusula de “nación más favorecida” en materia arancelaria, así como los llamados “derechos autónomos”, derechos que son aplicables a las mercancías importadas de países no miembros de la OMC1 o de países con los que la UE no tenga suscritos acuerdos en los que se incluya la cláusula de “nación más favorecida”. Por lo tanto, quedan excluidas del arancel aduanero común todas aquellas medidas no arancelarias recogidas en el TARIC.
El arancel de aplicación TARIC se basa en una nomenclatura de mercancías denominada “nomenclatura combinada”, que a su vez está basada en el sistema armonizado de designación y codificación de mercancías elaborado por el Consejo de Cooperación Aduanera, hoy Organización Mundial Aduanera (OMA).
El reglamento comunitario plantea, en primer lugar, la obligatoriedad de basarse en un sistema de clasificación de mercancías. Es decir, en un procedimiento que permita determinar la clase o grupo al que corresponde una mercancía siguiendo un determinado criterio.
Estos sistemas de clasificación de mercancías parten esencialmente de una serie de características:
- Deben ser sistemas estructurados de ordenación de las mercancías.
- Han de estar presididos por unas normas establecidas mediante un Convenio o Acuerdo y que obliguen a respetar dichos sistemas sin alterar su texto, numeración, orden o cualquier método de sistematización que hayan podido utilizar.
- Deben incluir todas aquellas mercancías que puedan ser objeto de transporte, ya que su característica es servir al comercio internacional.
- Han de responder a las necesidades de los operadores que realizan los tráficos de dichas mercancías.
- Deben poseer la suficiente flexibilidad para poder ser modificados en tanto en cuanto su operatividad se vea afectada por cambios en la denominación genérica o específica de las mercancías.
 
El sistema debe funcionar de tal forma que permita cumplir con la obligatoriedad de incluir en dicho arancel todas las mercancías existentes en la actualidad o aquellas otras que en un futuro se incorporen al tráfico comercial.
Este sistema de clasificación no puede constituirse como un islote comunitario, sino que debe estar integrado en un marco del denominado “sistema armonizado de designación y codificación de las mercancías”.
1 Organización Mundial de Comercio.
Estas nomenclaturas uniformes tienen su base en Convenios internacionales, Acuerdos Generales o Acuerdos Marco, destinados a uniformar los métodos utilizados para designar y codificar las mercancías en el comercio exterior.

Características del Sistema Armonizado:
􀂉 Su característica esencial es la flexibilidad, ya que permite su utilización como sistema operativo por las empresas importadoras o exportadoras, así como por el resto de operadores intervinientes en el comercio internacional.
􀂉 Las definiciones de las mercancías se establecen por referencia a sus características tecnológicas.
􀂉 Determina y menciona, dentro de las limitaciones lógicas y en la medida de lo posible, a todas las mercancías que puedan ser objeto de comercio.
􀂉 Su sistema de codificación es numérico y está compuesto por seis cifras, se mantiene constante a lo largo de toda la nomenclatura, y está estructurado de tal forma que cada cifra o grupo de cifras representa un valor significativo.
􀂉 Le acompaña un índice alfabético de las mercancías citadas expresamente en su nomenclatura.
􀂉 Permite insertar nuevos grupos o subgrupos de mercancías sin que sea necesario alterar la estructura del conjunto.
􀂉 Permite su utilización por medios manuales o informáticos.
 
Además de estar basado en el sistema armonizado de designación y codificación de las mercancías, el otro antecedente del TARIC es la nomenclatura combinada de Bruselas.
Al ser la nomenclatura combinada posterior al sistema armonizado, las seis primeras cifras de las ocho que tiene, serán los códigos numéricos atribuidos a las partidas y subpartidas del sistema armonizado, de donde toma la nomenclatura combinada su antecedente.
Las cifras 7ª y 8ª identifican a las subpartidas de la nomenclatura combinada. Cuando una partida o subpartida del sistema armonizado no haya sido subdividida por necesidades comunitarias, estas cifras serán 0.
La 9ª cifra se reserva para el uso que los Estados miembros quieran realizar en orden a subdivisiones estadísticas nacionales.

Estructura del TARIC.
El artículo 2 del Reglamento CEE nº 2658/87 señala que el arancel integrado de las Comunidades Europeas TARIC incluirá:
1. Las subdivisiones comunitarias complementarias denominadas “subpartidas TARIC” que sean necesarias para la designación de las mercancías objeto de las medidas comunitarias específicas. Es decir, en el código TARIC, además de las nueve cifras que incluye la nomenclatura combinada, se deberán incluir aquellas cifras o dígitos necesarios para establecer los criterios de aplicación de las medidas comunitarias específicas: suspensiones temporales de los derechos autónomos del arancel de aduanas común, destinados a determinados productos agrícolas, determinados productos industriales, productos destinados a la construcción, mantenimiento y reparación de aeronaves.
2. Preferencias arancelarias, en las que se incluyen las que se encuentren sujetas a contingentes o límites.
3. Derechos “antidumping” y derechos compensadores.
4. Contingentes y límites arancelarios.
5. Precios de referencia del vino.
6. Montantes compensatorios monetarios y montantes compensatorios de adhesión.
7. Certificados de importación.
8. Valores unitarios que incluyen valores periódicos para determinadas mercancías perecederas.
9. Elementos móviles, productos agrícolas transformados.
10. Categorías textiles.
11. Restricciones y limitaciones cuantitativas.
12. El Convenio de Washington sobre el comercio internacional de especies amenazadas de flora y fauna silvestres CITES.
 
Modificaciones de la tarifa común:
La tarifa común puede ser modificada para determinadas mercancías por periodos de tiempo limitados. Dichas modificaciones tienen como característica principal el que se destinan a corregir los efectos de una disminución de la producción interior o evitar incrementos injustificados de precios, derivados de un posible desabastecimiento. Estas medidas pueden revestir tres modalidades:
1) Suspensión del arancel.
 
Son reducciones totales o parciales de los derechos arancelarios por un periodo de tiempo limitado. Esta reducción no conlleva ninguna limitación en cuanto a la cantidad máxima de mercancía a importar.
Generalmente, estas suspensiones sólo afectan a materias primas, partes o componentes de productos que no se encuentren en la Unión Europea o de los que no exista producción equivalente de mercancías similares en la misma.
2) Contingentes arancelarios.
 
Sirven para fijar durante un tiempo determinado volumen limitado de una mercancía que se importa con tipos más bajos que los que figuran en la tarifa exterior, pudiendo llegar incluso a ser de tipo 0.
En los contingentes arancelarios sí se limita la aplicación del beneficio a un volumen concreto de mercancías.
 
3) Límites máximos arancelarios.
 
Se entiende una variante del sistema de contingentes arancelarios, que es frecuentemente usada en las importaciones de mercancías originarias de países escasamente competitivos en relación a las mercancías comunitarias, por lo que no se considera un riesgo el que las mercancías de estos países sobrepasen un determinado volumen con un derecho reducido o incluso de tipo 0.
La superación de la cantidad máxima que, en principio, se permite importar en régimen preferencial no supone la anulación automática del beneficio y, por ello, el restablecimiento del pago de los derechos arancelarios que le sean usualmente aplicables.
Existe otra serie de medidas que, siempre respetando el principio de la libre importación de mercancías en la Unión Europea, establecen restricciones a la importación de determinados productos en el seno de lo que se podría denominar “contingentes cuantitativos”, por los cuales se limita la importación de ciertas mercancías a cantidades determinadas con el pago de los derechos normales que figuran en el arancel. Alcanzado el límite de esas cantidades, no se permiten ulteriores importaciones para dichas mercancías.
Existen otras modalidades de barreras comerciales que afectan a la importación y a la exportación, basándose en razones de carácter ecológico, de seguridad nacional, de protección a la salud y la vida de las personas o de los animales, o de conservación de las plantas, de protección del patrimonio artístico, histórico o arqueológico nacional, y que obligan a que determinados tipos de mercancías se importen condicionadas a unos sistemas de control.
Otras medidas serían los derechos “antidumping” y los derechos compensadores, consistiendo los primeros en evitar las exportaciones con destino a la Unión Europea a precios anormalmente bajos, generalmente inferiores a que se venden en el interior del propio país de exportación o bien, que dichas operaciones de exportación que hayan sido objeto de subvenciones en los países exportadores.
Dichas prácticas suponen la fijación de un derecho compensador que disminuya los efectos de cualquier subvención concedida, directa o indirectamente en el país de origen, a la producción, fabricación, exportación o transporte de las mercancías.
Sin embargo, no todo son medidas restrictivas del comercio. También existen aquellas medidas que pretenden, de una manera directa, favorecer el comercio, esencialmente de los países en vías de desarrollo, concediéndose los beneficios sin la exigencia de reciprocidad. Es lo que se conoce como:
1) Sistema de Preferencias Generalizadas.
 
Existe un tratamiento diferenciado para dos tipos de productos: los agrícolas y los industriales.
Para los productos agrícolas las reducciones son menos importantes. Las importaciones de los productos agrícolas incluidos en esta lista se admiten sin límite de cantidad. No obstante, la UE debe preservar la producción de productos iguales o similares en su interior y, por lo tanto, establece cláusulas de salvaguardia que permiten restablecer total o parcialmente, el derecho normal cuando esta medida de reducción pueda ocasionar un grave perjuicio a la producción interior comunitaria.
En cuanto a los productos industriales, existen tres modalidades de gestión. En el caso de productos sensibles originarios de países que se distinguen por su
competitividad, las cantidades beneficiadas por la reducción se limitan dentro de un contingente arancelario.
Para los países en los que no se dé esta situación, la limitación del volumen de importaciones se realiza mediante el procedimiento del límite máximo arancelario.
La importación de productos industriales considerados no sensibles se hace con exención total de derechos arancelarios, previniendo, como en el caso de los productos agrícolas, el establecimiento de una cláusula de salvaguardia que permita restablecer, total o parcialmente, el derecho normal en el caso de que los países beneficiarios realicen cualquier práctica no admitida en el comercio internacional.